Emprendedor: ¡Aspirá a más que vendedor callejero!

Los juguetes de “Los Vengadores” (Marvel Avengers) se venden en mi barrio (Once) por $ 25 cada uno. Los mismos juguetes, en las calles (literalmente en las veredas), de Caballito son ofrecidos por vendedores callejeros a $ 60. Esto quiere decir que los manteros laburan con un margen bruto/neto (porque no garpan impuestos) del 58%.


Como ya comenté acá y acá, un negocio minorista (que venda poca cantidad de productos diarios) no puede funcionar con márgenes inferiores al 50% y, sin embargo, me cruzo todos los días con emprendedores que quieren hacer guita vendiendo pocos productos con poco margen. WTF?

Hay cosas que ya fueron inventadas hace mucho: Un fabricante chino produce con masividad exagerada por margen mínimo, el Estado Chino hace dumping -subsidia exportaciones-, el producto chino en suelo argentino llega a un precio increíblemente bajo, el importador se lleva una torta de guita por container (pero un pequeño margen por producto individual), el mayorista ya se lleva un poquito más por producto, y el minorista está obligado a llevarse más que toda la cadena por cada venta (para que le cierren los números). Así que es corta la bocha: Jugá con esas reglas o cambialas, ¡pero no estés pululando en el medio a lo pavote!

Si un mantero vende 20 juguetes por día, gana $ 700 por día limpios, lo que se traduce en 14 lucas netas por mes de laburo (¡el doble que un empleado de la base de la pirámide!... once again, emprendedor -aunque pequeño- mata empleado).

Mientras tanto, si vos y un socio (sólo dos personas) encaran un negocio serio (¡y todo en blanco!) de 50% de margen bruto (vendés al doble que tus gastos+costos), tendrás que facturar aprox. dos millones de pesos anuales para que les queden en mano 20 lucas a cada uno (sueldo de un analista senior sin gente a cargo en una multinacional copada). ¿Por qué? Porque si facturás 162 lucas por mes y tus costos+gastos son 81, pagarás 42 lucas de impuestos (IVA, IIBB, y Ganancias).


Así que, emprendedores, a lo obvio:
  1. Negocios escalables, donde en algún momento se puedan despegar los ingresos de los costos.
  2. Negocios mayoristas (que no sean escalables pero que sí muevan mucha guita).
  3. Negocios minoristas de altísimo valor agregado (con ventas a 3X tus costos/gastos, ¡por lo menos!).

¿Cómo cobrar un sueldo sin laburar (demasiado)?

Comprar, refaccionar y revender un único depto de dos ambientes en CABA puede ser trabajo suficiente para vivir dignamente en la clase media por todo un año (sí: ¡un único depto por año, que se refacciona en un mes!).

Las inmobiliarias suelen clasificar a los inmuebles en cinco categorías en relación a su “estado”: 1.- A refaccionar (invivible tal como está). 2.- Regular. 3.- Bueno. 4.- Muy bueno. 5.- Excelente (que incluye los “a estrenar” y los “reciclados a nuevo”).

Ejemplo real (evolución de un baño originalmente no funcional, tiempo total de obra: 25 días).

Hoy en zonaprop hay 14.387 departamentos de dos ambientes en venta en Capital, de los cuales un 65% está excelente (categoría 5), un 25% está muy bueno (categoría 4), un 8% está bueno (categoría 3), un 1,5% está regular (categoría 2) y un 0,5% está a refaccionar (categoría 1).

Un departamento de dos ambientes “a refaccionar” se vende a un 25% menos que uno (de las mismas características y en el mismo barrio) MB/Excelente. Esto, en números, significa pagar, por ejemplo, USD 1200 por m2 en un barrio popular donde el m2 está USD 1600. A los USD 1200 que se le pagan al vendedor hay que sumarle un 10% de costos/gastos de la operación, lo que nos deja en un costo efectivo final de USD 1320.

Refaccionar, a nuevo con materiales de calidad media, ronda los USD 150 el m2. Al terminar la obra, cada m2 que nos salió USD 1470 vale USD 1600 (+8,84%). Esos USD 130 de margen, en un depto de 50m2, representan USD 6500 o $ 78.000 (al dólar blue actual de 12pe). Esto representa, de hacer una única de estas operaciones por año, unos $ 6.500 por mes (¡muy cerca de las 7 lucas netas que, a Jul14, gana un administrativo junior de empleados de comercio por 1.920 horas anuales de “rotura de lomo”!).

Ejemplo real (evolución de una cocina en estado original "destrucción total").

¿Qué tiene esto de bueno si rinde tan sólo 8,84% anual en dólares? (cuando hay bonos soberanos argentos que rinden el 20% anual en dólares)

¡Qué te podés apalancar más que gratuitamente! Como ya compartí (acá, allí y aquí), hay créditos hipotecarios al 14% aprox. de CFT fijo y en pesos (Procrear, Primera Casa BA, Ciudad Vivienda para Zona Sur, etc.). Por lo tanto, uno puede hacer la operación inmobiliaria del ejemplo anterior poniendo tan sólo USD 22.500 propios ($ 108.000 por el 15% del depto más $ 72.000 por el 10% de gastos/comisiones más $ 90.000 de obra; a 12pe el dólar) y USD 51.000 ajenos (de crédito/s). Sin contar la diferencia de cambio (¡a tu favor!) que le sacarías a la diferencia devaluación/CFT del crédito, el 8,84% se transforma para vos, por apalancamiento, en un 29% de renta anual en dólares.

Somos irracionales y nuestras decisiones son muy fácilmente manipulables

Al terminar el colegio secundario, arranqué la licenciatura en Economía en la FCE-UBA y la carrera corta de Edición en FILO-UBA. En aquel momento, estaba emprendiendo en lo editorial y me parecía que ese era “mi camino”. Después, me cambié a Administración, abandoné Edición y meché materias de Contador. Empecé a mezclar un montón de cosas distintas (cursos de periodismo, MOOCs de psicología, etc.). Una de las materias que más me gustó fue “Teoría de la Decisión”. Desde ahí, y gracias a leer informalmente a varios psicólogos, llegué a la “economía conductual”… ¿y qué joraca es la economía conductual? Es una ciencia/mezcla nueva entre psicología y economía que trata de responder:

  • por qué la mayoría de la gente está dispuesta a pagar más por un seguro de vida exclusivamente contra terrorismo que por un seguro de vida contra todo riesgo (una insensatez total).
  • o por qué la mayoría de la gente valora muchísimo más un ticket para un recital si ya lo tiene en la mano (si ya lo pudo comprar), que si no lo tiene y debe ofertar un valor para poder comprarlo.
  • o por qué si la revista “The Economist” ofrece sólo dos opciones de suscripción a USD 59 mensuales por la versión online y USD 129 por la suscripción a la versión impresa, el 49% elige el primero y el 51% el segundo pero si se agrega una tercera opción que nadie elegirá, mágicamente cambian las preferencias de los consumidores.
  • o por qué si uno le regala algo a alguien y un ratito después otro le pide para una colecta de UNICEF contribuye desproporcionadamente más que si no le regalan nada previo al mangazo.


…entre otros ejemplos de comportamiento irracional que desafían innumerables postulados de todas las escuelas económicas (desde el marxismo hasta el neoliberalismo).

Cuando arranqué con esto de la economía conductual con unos amigos preparamos un test preguntando: ¿En qué país hay más donantes de órganos? (inspirándonos en Dan Ariely, por el ejemplo, y en Hans Rosling, por la metodología). Le pedimos a estudiantes universitarios y a profesionales graduados que eligiesen un país de cada par.

  • Dinamarca (4% de donantes) vs. Suecia (86% de donantes)
  • Holanda (28%) vs. Bélgica (98%)
  • UK (17%) vs. Francia (99%)
  • Alemania (12%) vs. Austria (99%)

En la FIUBA y la FCE, los estudiantes universitarios acertaron 1,54 respuestas sobre 4 posibles. Lo cual quiere decir que saben menos de “Teoría de la Decisión” y de “Economía Conductual” que los chimpancés (que hubiesen acertado 2 sobre 4).



También hice esta encuesta entre empleados WC (“White Collar”: profesionales, de cuello blanco) de mi laburo y, entre 55 colegas, los resultados mejoraron… quedaron ahí cabeza a cabeza con los chimpancés (1,86 sobre 4).

La mayoría de la gente, tanto en la FIUBA, en la FCE como en mi laburo, eligieron al país “más serio” de cada par. No prestaron atención a la variable más importante: el formulario (que también les mostré al momento de hacerles las preguntas). En ningún país era obligatorio donar órganos, pero en la mitad de los países la opción “default” era ser donante de órganos y en la otra mitad el “default” era NO serlo… O sea… la decisión pasaba mucho más por si el checkbox decía “Tilde si quiere ser donante de órganos” o “tilde si NO quiere ser donante de órganos”, que por cualquier otra variable: La mayoría de la gente NO tilda checkboxes… y, de esta forma tan irracional, es como se toman muchísimas decisiones importantes.



En estos sencillitos ejemplos nos damos cuenta que somos irracionales y nuestras decisiones son muy fácilmente manipulables. Ya sea para decidir si querés o no salvar vidas (¡algo importante!) o para decidir qué suscripción a “The Economist” te conviene contratar, no hace falta más que una tercera opción mentirosa o un checkbox...

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

Créditos Hipotecarios subsidiados ("Primera Casa BA"): ¿Por qué no tienen demanda cuasi-infinita?

En Junio del 2012 (hace casi dos años), en un país con una inflación anual del 26%, la Ciudad de Buenos Aires lanzó una tremenda línea de créditos hipotecarios subsidiados a través del Instituto de la Vivienda (el “IVC”).

El programa, que fue lanzado con todos los bombos y los platillos posibles, preveía el otorgamiento de entre 3.500 y 4.000 créditos hipotecarios. Parece poco, pero era una previsión ambiciosa: Como compartí en otro post, durante los últimos cinco años, la cantidad de escrituras con hipoteca, en CABA, fue de tan sólo 6.500 anuales. Meterle a ese mercado 4.000 créditos hipotecarios nuevos en dos años, ¡era hacerlo crecer más del 30%!

Para Sep12 (en los primeros tres meses), el sitio web de “Primera Casa BA” ya había recibido más de un millón de visitas y aprox. 120 mil personas se habían registrado. De esas más de cien mil solicitudes, aprox. 2.600 superaron el filtro de puntaje (que rankea a las solicitudes por necesidad) y, de esos, 500 lograron pre-aprobar su crédito presentando toda la documentación necesaria en tiempo y forma. Finalmente, de esos 500, se efectivizaron (aprobaron y entregaron) 250 créditos hipotecarios. El embudo ya era tremendo desde el vamos: Hasta Sep13, el 0,2% de los que pidieron el “Primera Casa BA” lo obtenían.



En el año siguiente entero se entregaron una cantidad de créditos similares (en un año lo mismo que en los primeros tres meses) y se llegó a Agosto del 2013 con un total acumulado de 508 créditos efectivizados. Lo loco es que aumentó muchísimo el embudo en la parte final en el último año: De 5276 carpetas aprobadas por el IVC, sólo 3114 fueron aprobadas por el Banco Ciudad y sólo 508 operaciones se concretaron.

Esto quiere decir que la probabilidad de pasar el filtro de puntaje (primero de todos) es del 2%, pero una vez aprobado por el IVC la probabilidad de efectivizar la operación es del 9,6%.

El programa arrancó con créditos hipotecarios con el increíble CFT del 13,35% para financiar a 15 años y del 13,54% para los 20 años… ¡fijo (con tasa escalonada)! La tasa del primer año era del 7%, pasaba al 8,5% en el segundo año, al 11% en el tercero y al 14% desde el cuarto en adelante. Esto daba, para un crédito hipotecario de $ 400.000, una cuota de $ 3734,44 durante el primer año (subiendo un poco después hasta $ 5308,32 desde el cuarto año), a 15 años.


Entre fines del 2013 y comienzos del 2014, las tasas se actualizaron y pasaron al 9% en el primer año, 10,5% en el segundo, 13% en el tercero y 16% desde el cuarto dando un CFT final del 14,43% a 15 años (para los créditos a 20 años, un CFT de 14,76%). Esto da (hoy), para un crédito hipotecario de $ 400.000, una cuota de $ 4066,32 durante el primer año (subiendo un poco después hasta $ 5679,64 desde el cuarto año), a 15 años.



Finalmente, desde el 24/05/14 (mañana), las tasas de interés subirán al 10,5% el primer año, 12% el segundo año, 14,5% el tercero y 17,5% los restantes.


¿Cómo puede ser que un crédito con una tasa efectiva final (CFT) del 14% y una inflación de 35% no tenga demanda cuasi-infinita?

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

Dale masa a los problemas

Paul Graham (crack emprendedoril) resume al buen emprendedor en dos palabras: relentlessly resourceful. Esta definición es imposible de traducir al español. Literalmente, significa “implacablemente ingenioso” pero en realidad lo que significa es: Lleno de iniciativa y capaz de resolver problemas usando la creatividad efectivamente, severamente implacable, estallante de determinación.

Cuando estaba en la secundaria, estaba obsesionado con tres cosas: levantarme minitas, fundar empresas e irme a vivir solo. Tenía planeado irme a vivir solo a los 18. Cuando terminé el colegio, lograba cumplir los dos primeros objetivos pero había decidido posponer el tercero para los 21. A los veinte, estaba más solo que Tom Hanks en Cast Away sin Wilson y, después de dos años gloriosos de funcionamiento cual relojito suizo, se había fundido mi primer emprendimiento. Recién arrancaba a laburar en relación de dependencia en un estudio contable por dos pesos. No perdía las esperanzas y, lo que me sobraba de mis timbas bursátiles, lo gastaba en muebles (para mi futura mudanza), pero estaba difícil… Recién en el 2011 (a los 23), la esperanza resucitaba con un laburo en relación de dependencia de 4hs en una multinacional decente y un emprendimiento que venía generando ganancias desde el primer mes de operaciones. En Septiembre del 2011, me fui a vivir solo dependiendo de ese sueldito y de los dividendos de “SUR Rent a Car” (mi nuevo flamante emprendimiento). Con estos dos ingresos, llegaba justito a fin de mes.

En ese momento, mis viejos me decían que estaba desquiciado: Me estaba yendo a vivir solo con un sueldo no-efectivo (estaba como “becario” / ”pasante” así que me podían rajar en cualquier momento sin pagarme indemnización) y con un ingreso potencialmente inexistente de un negocio que, después de algunos meses de éxito, prometía una TIR del 100%.

Una semana después de irme a vivir solo, mi jefe me llamó a su oficina. Cerró la puerta. Nunca cerraba la puerta para hablar de laburo. Al cerrarla, creí que me iba a hablar mal de alguno de nuestros compañeros sentados afuera (¡y por eso cerraba la puerta!). Media hora pasó: Hablamos de todos los temas laborales que estaban abiertos, no se habló mal de nadie y la puerta seguía cerrada. Empezó a intrigarme la incongruencia de la situación: ¿Para qué cerrar la puerta para hablar de lo que siempre hablábamos con la puerta abierta? Como para meterle un primer desafío copado al hecho de vivir solo, la reunión terminó con: “Lamentablemente tenemos que reducir presupuesto y tu puesto dejará de existir. Te podés quedar durante el próximo mes de Octubre.” OK.

Ese mismo mes me llega una carta documento de uno de los choferes que laburaban con los autos que nosotros le estábamos alquilando en ese momento a una remisería. La historia terminó en el Ministerio de Trabajo de Lanús arreglando con el individuo y pagándole a dos zánganos abogados (el nuestro y el de la otra parte). El glorioso negocio pasó de dar utilidades netas de $ 10.800 mensuales (tres luquitas seiscientos -aprox USD 900- para mí) a estar, en el fatídico mes de Octubre del 2011, en 22 lucardas de caja negativa…

En Noviembre del 2011, ya no tenía un ingreso laboral, tenía que garpar alquiler y demás yerbas (sin reconocer el fracaso frente a mis viejos que lo habían previsto) y tenía que cubrir miles de pesos mensuales que se escurrían en “SUR Rent a Car”. El 12/12/11 choca fulero uno de los tres autos que teníamos en alquiler. El seguro, por primera vez, no nos cubre el siniestro. Ese mismo mes tuvimos que vender ese auto en la mitad de su precio de mercado para poder cubrir los otros gastos que generaba el negocio que ya estaba al borde del desastre… Estábamos obligados a liquidar lo que quedaba para salir limpios del desastre.

En tan sólo un mes habían desaparecido mis dos fuentes de ingreso. El fracaso empresarial me había succionado todos los ahorros que me quedaban. No podía pedirle guita a mis viejos: Habían anticipado que esto iba a pasar, pero… ¿en un mes? Era ridículamente poco tiempo para fracasar y quedar como un pelotudo. Me tenía que poner creativo para salir adelante sin bajar la cabeza.

…¡y este fue un momento de “revelación”!

Toda esta situación hizo que me diese cuenta de que estar con la espada contra la pared aprentándome la garganta, con una gotita de sangre empezándome a salir de la yugular, me daba impulso para ser creativo y ponerle más ganas a las cosas.

En ese momento, me armé un “marketplace” artesanal en FB y ofrecí todo lo que tenía (inclusive las cosas que necesitaba). Vendí mi impresora, mi PC, mi TV, ropa, muebles… Cobraba en efectivo para usar esa guita para pagar el alquiler y, lo que vendía pero necesitaba, lo reemplazaba re-comprándolo en 24 cuotas sin interés. Dejé de pagar las expensas. Le ofrecía a mis amigos por mail, por FB y en persona los descuentos que tenía con mi tarjeta de crédito. Salía con quienes tenían que comprar algo de shopping, yo les pagaba con tarjeta en cuotas y les cobraba en efectivo. Esta “bicicleta financiera” me permitía seguir vivito y coleando sin pedir ayuda. Festejé mi cumpleaños para no dar señal de debilidad: Compré cajas de Doctor Lemon’s en Groupon y, con una maniobrita de descuento sobre descuento, terminé pagando cero (¡cero!).

Uno de los últimos días de Octubre (mientras se fundía mi negocio y cerraba mi ciclo de laburar en relación de dependencia), una compañera me pide plata al salir de la oficina para tomarse un tacho: Tenía mis últimos $ 50 en efectivo en la billetera. Al prestarle mis últimos pesos, sentía un paralelismo mágico con “The Pursuit of Hapiness” del amigo Will Smith.

Mandaba CVs (con varias magias creativas) para todos lados y conseguí laburo de toque. El primer trabajo que conseguí era una mierda: Renuncié en una semana. Mi jefe, cuando le dije que me iba, me dijo: “Te tendría que cagar a trompadas.” Me puso feliz. Me estaba yendo de un lugar de monitos incivilizados. El hambre no me iba a hacer aceptar cualquier mierda.

Me quedaba un único par de zapatos que estaban agujereados en el pie derecho. Me llamaron desde Tenaris (empresa donde laburaba antes 4 horitas y me habían echado). El día de la entrevista llovía zarpado. Llegué a la entrevista con una pileta en el pie: No podía concentrarme en nada que se hablaba en la reunión (mi mente era: “pie, pie, pie”). Al toque, entré a laburar en un estudio contable donde la gente ya había descubierto el fuego e inventado algunas herramientas (aka: ¡era civilizada! :D). Trabajé tres meses allí. Volví a Tenaris (esta vez con sueldo de profesional) y me quedé con un cliente del estudio (pasé de cero a varios miles de ingreso mensual).

#Cierre: Espectacular escena. Gran película "The Pursuit of Happyness": No llegué ni cerca a pasar por los desafíos que tuvo que atravesar Chris Gardner, pero fue el momento de mi vida en el que estuve más cerca…



El segundo semestre del 2011 fue un punto de inflexión en mi vida. Estaba al borde del desastre pero muy feliz y en un estado muy “relentlessly resourceful”.

Increíblemente, tan sólo tres años después (habiendo ahorrado e invertido +50% de mi ingreso todos los meses), es muy probable que cierre el 2014 con un Patrimonio Neto de más de $ 700.000 y activos por más de $ 500.000. Argentina, país generoso.

Salí de las crisis a lo macho: ¡Dales masa sin asco!

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

Dejar ir

Hace poco arranqué a desprenderme de cosas (materiales e inmateriales):
  • Hice trueque con libros en Av. Corrientes: Cambié 100 libros míos por aprox. 20 libros que usé como regalos de cumpleaños (¡cubriendo más de la mitad de los regalos cumpleañeros del año! ¡alto ahorro!).
  • Reemplacé mi PC de escritorio con tremendo monitor de 24’’, gabinete gamer y demás yerbas por la notebook Lenovo más barata (básica y de sólo 2 kilitos)
  • Limpié mis favoritos del Google Chrome, en casa y en el laburo: Tenía más de 500 páginas favoriteadas que se convirtieron en una única barra de doce marcadores.
  • Regalé más de 200 revistas viejas (aprox. 70 kilos de papel reciclable).
  • Tiré el 90% de los apuntes de la facultad.
  • Regalé todos mis CDs y DVDs (hasta el último)
  • Regalé los cuatro relojes de mano que tenía. Ya no uso más reloj.
  • Borré todos los ebooks, todas las canciones y todas las películas que tenía en mi PC (si quiero leer, escuchar o ver algo, me lo bajo de nuevo y listo)
  • Vacié el disco rígido externo que tenía (de 1 TB), para venderlo.
  • Tiré mis zapatillas viejas.
  • Tengo en venta cuatro muebles.
  • Pasé de usar 350GB en mi PC a usar 90.
  • Regalé tres de los cuatro pendrives que tenía.
  • Reduje las categorías de este blog a cinco: Economía, Economía Conductual, Emprendedorismo, Finanzas Personales y Misceláneos.
  • Ahora, todos los productos de baño que usamos con mi novia, entran en un único canasto de 20x30cms.
  • Regalé varios jeans, camisas y remeras.


Estas pequeñas acciones me hicieron preguntar… ¿Cómo vivir con menos? ¿Qué significa “libertad” para cada uno? ¿Cuáles son los beneficios de tener menos cosas? ¿Cuánto es “menos”? ¿Hasta qué punto suma tener menos?... Estas preguntas me llevaron a encontrar toda una movida detrás del “Owning Less” que viene a ser como un movimiento minimalista en relación al consumo (locura :P). Es jodido alcanzar la “claridad” suficiente como para dar un paso atrás y analizar la propia vida. Sin embargo, entre investigación y conclusiones propias, encuentro, a vuelo de pájaro, más que una docena de razones que responden a la tercera pregunta de este preguntómetro anterior: ¿Qué beneficios te trae tener menos?

  1. Te ayuda a controlar tus finanzas (aka: gastarás menos)
  2. Te hace más eco-friendly: Tener menos genera menos basura
  3. Te saca de la clásica comparación pedorra con tus pares (en zapatillas, celulares, autos, casas o lo que esté de moda en tu clase social)
  4. Te da libertad: Más allá de lo financiero, tener menos genera una sensación muy parecida a salir a la calle sin nada en absoluto. Para mí, tener menos, se parece mucho a lo que hacía cuando iba a la facu los sábados: Salía de mi casa sin absolutamente nada (sin mochila y con shorts deportivos sin bolsillos) y me sentía genial.
  5. Te simplifica la limpieza y el orden de tu casa.
  6. Te ahorra tiempo y te suma foco. Tener muchas cosas (o lo que es considerado “normal” por la clase media argentina) te lleva un montón de tiempo de mantenimiento. Tener menos te hace más eficiente en la vida en general: empezás a verte con más tiempo para lo importante (pasándole por encima a lo trivial: mantener limpia y ordenada una biblioteca de 500 libros que nunca jamás volverás a leer no tiene sentido). Además, todo lo que comprás lo pagás con tiempo (el dinero ES tiempo!), así que cuanto menos “necesites” menos necesitarás laburar.
  7. Ir para adelante te será mucho más fácil. No quedás atado a lo que fue tu pasado y dejás de mirar para atrás (el reflejo de esas cosas que compraste en las vacaciones de hace diez años o en los 25 regalos de tu ex)
  8. Te hace más adaptable. Tener un par de muebles y 20 canastos de posesiones (frente a tener 20 muebles y 200 canastos) te hace ser más flexible ante los cambios: ¿Cuál de los dos ejemplos puede decir que “sí” con más facilidad a una nueva oferta de trabajo, a una nueva oportunidad en otra ciudad o a una aventura inesperada? ¿El que tiene que preocuparse por qué hacer con los trastos que le llenan 10 habitaciones o el que tiene pocas cosas?
  9. En un momento en que el metro cuadrado en cualquier zona civilizada de la Argentina sale carísimo (tanto para comprar como para alquilar), podés elegir vivir en una casa o en un departamento más chico. No necesitarás una habitación entera para tus bibliotecas o dos cuartos extra para tu guardarropa y el de tu pareja.
  10. Te será más fácil parecer canchero: ¡el minimalismo está de moda!
  11. Te será más fácil elegir qué hacer de tu vida. Si consumís mucho y no ahorrás un joraca, no podés sobrevivir ni un mes sin laburar. Si en tu laburo sufrís como un condenado, te lo tenés que bancar igual. Si consumís poco y ahorrás mucho, en muy poco tiempo vas a tener ahorro suficiente como para sobrevivir muchos meses sin laburar. Si en tu laburo sufrís como un condenado, podrás renunciar y comer fideos por un par de meses hasta que consigas morfar de un laburo más copado.
  12. …y la última (y no por eso menos importante): Te facilita muchísimo las futuras mudanzas (que, está comprobado, son uno de los momentos más estresantes de la vida pisándole los talones a las muertes y los divorcios)
Si tu principal preocupación financiera es decidir cuál será el próximo artículo que upgradearás, muy probablemente estás al horno con papas. ¿Un nuevo celular? ¿Un nuevo par de zapatos? ¿Una nueva tele? ¿Un departamento más grande? ¿Un nuevo sillón? Bull-shit...

El guión de la vida moderna de clase media está clarísimo y casi nadie lo cuestiona (para después poder decidir si ese guión va bien con lo que uno es y quiere en la vida): Cuando somos chiquititos entramos en el jardín donde nos enseñan a aprender. Unos años más tarde, atravesamos dos estadios académicos (primaria y secundaria) donde, si estudiamos alguito, nos ganamos el privilegio de ir a la facultad. Por suerte, en Argentina, uno no debe endeudarse para pagar por su educación universitaria (pero sí invierte tiempo: mínimo cuatro añitos extra). Después, para muchos, empieza “la vida real”: conseguir un laburo estable donde nos tomen por portar el papelito de colores que nos entregaron en la facultad. Te conseguís una pareja. Al trabajar “establemente” y tener pareja “estable”, te endeudás y te mudás de la casa de tus padres a un hogar propio (pero hipotecado), al cual llenás de cosas. Te casás. Tenés hijos. Te ascienden en el trabajo, por lo que te endeudás más para mudarte a una casa/departamento más grande que llenás de más cosas. Seguís así en este ciclo por otros treinta y pico de años. Llegás a “la tierra prometida”: la jubilación. Recién ahí podés disfrutar de tu trabajo duro, estando soberanamente al pedo.

No hay nada malo con este guión. Siempre y cuando quieras una vida así. ¿Querés una vida así? Preguntatelo mientras le pegás un vistazo a esta TEDx Talk.



¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

Una hipoteca yankie no es lo mismo que una hipoteca argenta

… así que dejá de leer sobre “comprar o alquilar” en medios estadounidenses, porque no vas a aprender nada de nada.

Hoy hay muchos créditos hipotecarios subsidiados (con tasas por debajo de la inflación real). Si te comprás un depto de $ 600.000, para el cual tendrás que poner el 15% de esa guita más los gastos (aprox. 150 lucas) vas a cobrar de alquiler (o ahorrarte de pagar tu propio alquiler, que es lo mismo) $ 3.000 por mes, pero también ganarás otro tanto por la diferencia entre inflación e interés… Hoy por hoy los créditos hipotecarios de Primera Casa BA tienen un CFT que ronda los dos tercios de la inflación real. Así que, aunque sea guita que no veas hoy (ni nunca), implícitamente (por usar guita hoy y no devolverla toda después, porque se la morfa la inflación) estás ganando casi dos alquileres por comprar un único depto.

Para hacerlo más claro… Lo que hoy sucede en Argentina con estos créditos se traduce a lo siguiente (en un país no inflacionario): Hoy te prestan $ 500.000 a 20 años. Devolverás 240 cuotas de $ 1050. Te están regalando la mitad sin contar siquiera el valor tiempo del dinero (que un peso de hoy vale más que un peso del 2019 y muchísimo más que uno del 2029).

En cualquier país racional, estos créditos debieran de tener demanda infinita (bah! No… pero casi… 100% de la población debiera demandarlos). Increíblemente, acá eso no pasa: acá la competencia es relativamente baja y, aunque ganes bien, si laburás en serio en las aplicaciones tenés una linda probabilidad de pegar algún crédito hipotecario subsidiado para comprar tu primera propiedad.

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

Estallaron los eventos TED en Argentina y… ¡hasta yo fui orador!

En su momento compartí en esta gloriosa bitácora, que este 2014 me había puesto tan sólo seis objetivos. Uno de ellos era hablar sobre economía conductual en una TEDx. El pasado Viernes 11/04 se llevó a cabo en Campana la segunda TEDxTenaris y, gracias a esfuerzo+azar+contactos, tuve la oportunidad de hablar del “efecto ancla” (sesgo cognitivo, que explica varios comportamientos estudiados por la eco conductual). Durante este último mes (Mar-Abr) le puse muchísimo foco (de tiempo y energía) a hacer una buena presentación. Por suerte, el feedback oficial acompañó mi esfuerzo. Objetivo cumplido/tachado.



Dado me gusta hacer muchas cosas, me sentí cómodo con esto de poner-foco/hacer/cambiar. A diferencia del año pasado, siento que este año estoy manejando mejor (por ahora) la energía. Me está sirviendo mucho ponerme objetivos bi-mensuales y dedicar dos meses a full a cumplirlos (descubriendo, en el camino, qué me gusta y qué no de esa experiencia). ¿Quiero ser orador TEDx? Pongo todo en segundo plano por dos meses y me enfoco en eso sólo. Obviamente este pseudo-método de organización del tiempo, no sirve para proyectos grandes, ambiciosos o “cambiadores del mundo” pero sí sirve mucho como parte de un período de descubrimiento y “touchs and goes” sobre varios temas (que decidí era lo mejor para mi 2014).


Volviendo a “TED”… ¿No estás entendiendo un joraca de qué la va este post? ¿No sabés lo que es “TED”? TED es un ciclo de conferencias pulenta pulenta que se hace todos los años (una vez al año) en California. Van personalidades de primerísimo nivel mundial de gran variedad de disciplinas (Ej: Bill Gates, Bono, Jeff Bezos, JJ Abrams, Dan Ariely). Este evento, que dura cuatro días completos, está compuesto de decenas de charlas cortas que van desde los 5 hasta los 18 minutos donde estos champions comparten una idea que vale la pena ser difundida (slogan de “TED”). Este evento nació en 1984 (¡antes que yo!) y arrancó compilando charlas de Tecnología, Entretenimiento y Diseño (de allí “TED”). Algo loco de este ciclo de conferencias es que es carísimo asistir al mismo, pero después se suben todas las charlas a Internet (haciendo libre y gratuito ese conocimiento).

Recién en el año 2009, la organización sin fines de lucro que organiza “TED” puso en funcionamiento el programa “TEDx” para que cualquiera pueda organizar su propia “TED” en su comunidad (ciudad, universidad, empresa o escuela), haciendo uso de la marca y de ciertos lineamientos que ordenan la forma de presentar estas “ideas que vale la pena difundir”. Ese mismo año, el formato llegó a la Argentina (específicamente a Mar del Plata) con un único evento de muy bajo perfil: TEDxIndigo. En el 2010, el formato “TEDx” llegó a Buenos Aires de la mano de la (ya extinta) TEDxBuenosAires a todo culo (y con mucha prensa) y, gracias a eso, se concretaron ocho eventos durante 2010. Después, le siguió el estallido: 14 eventos en 2011, 23 en 2012 y 31 en 2013 (llegando, en este último año, a una TEDx argenta cada semana y media).


Durante los últimos dos años, hubo 39 eventos TEDx diferentes en Argentina, a saber:



Supongamos un promedio de 15 oradores distintos por evento (en RíodelaPlata hay 25, en Rosario hay 14 y en Tenaris, 8). Desde el 2009 a hoy, ya hubo 80 eventos en Argentina. Mínimo, hay 1200 oradores TEDx argentos. ¡Ya no es un grupo tan selecto! (para mi suerte muajaja!)

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

¡Retrasá la gratificación!

Sólo conozco una persona que, habiendo nacido humilde (clase media trabajadora), avanzará dos o tres clases sociales en su vida sin lugar a dudas.

Conozco tres personas que, habiendo nacido clase media acomodada, saltarán una o dos clases sociales en su vida sin lugar a dudas.

¿Por qué? Exclusivamente porque trabajan como locos (de lunes a lunes, sin horarios y sin perder motivación nunca) y están acostumbrados a retrasar la gratificación.

El primero gana cuatro veces más que otros amigos pero se va de vacaciones a lugares cuatro veces más baratos que éstos otros; gana cinco veces más que otros conocidos pero se compra un quinto de ropa nueva en comparación con éstos; gana lo mismo que un puñado selecto de conocidos pero ahorra veinte veces más.


Los segundos ganan diez veces más que otros amigos, pero se van de vacaciones al mismo lugar que ellos; ganan trece veces más que otros conocidos pero se compran la ropa en los mismos locales; ganan el doble que amigos que laburan muy bien pero ahorran infinitamente más.


Para hacer guita, alcanzar la libertad financiera (aka: ¡poder elegir qué hacer con tu vida!) y vivir bajo tus propias reglas en un futuro, hay una sola receta bastante obvia: Retrasar la gratificación.

Una buena forma de lograrlo es generando guita (laburando) en algo disfrutable, lo que te generará placer suficiente como para poder cumplir con ese delay. Me cruzo todos los días con gente que odia su trabajo (y espera los viernes ansiosamente) y usa al consumo (con la guita que gana) como vía de escape a esa infelicidad diaria (lo cual es la receta contraria: laburá en algo que no te gusta exclusivamente por plata, para consumirla al 100% y auto-condenarte a seguir laburando en eso que no te gusta!).

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!

¿Cuánto gana (y ganó) un gerente en Argentina? (¡últimos cinco años!)

Como en el 20092010 y 2012, “El Cerdo Capitalista” comparte el costo de oportunidad del emprendedor: ¿Cuánto gana hoy un gerente? ¿Tu emprendimiento le pasa el trapo a estos sueldos?

¿Cuál es el sueldo bruto mensual, por escalafón?
He aquí la mediana entre 350 empresas de primera línea (sueldo bruto mensual promedio, redondeado en miles para hacer las comparaciones más fáciles):


2013
2012
2011
2010
2009
Director
$ 66.000
$ 57.000
$ 48.000
$ 38.000
$ 32.000
Gerente Sr.
$ 44.000
$ 34.000
$ 29.000
$ 24.000
$ 20.000
Gerente
$ 29.000
$ 23.000
$ 19.000
$ 16.000
$ 13.000
Jefes
$ 18.000
$ 14.000
$ 12.000
$ 10.000
$ 8.000
Analista Sr.
$ 13.000
$ 11.000
$ 9.000
$ 7.000
$ 6.000
Analista Ssr.
$ 10.000
$ 8.000
$ 7.000
$ 6.000
$ 5.000
Analista Jr.
$ 8.000
$ 6.000
$ 5.000
$ 4.000
$ 4.000

Fuente: Mercer.

¿Cómo estuvo la relación sueldos vs. inflación en estos últimos años? He aquí:


2014
2013
2012
2011
2010
2009
2008
Sueldos
¿30%?
+23%
+18%
+23%
+20%
+15%

Inflación
¿40%?
28%
26%
24%
26%
16%
24%

¿Cuál es el sueldo bruto mensual, por puestos de trabajo más comunes?
He aquí la mediana de los sueldos mensuales brutos incluyendo adicionales de los 16 puestos de trabajo WC más comunes en empresas de primera línea (redondeado en cientos):


2013
2012
2011
2010
2009
Gerente de Producción
$ 47.200
$ 42.400
$ 31.200
$ 29.500
$ 24.000
Gerente de Marketing
$ 44.700
$ 40.000
$ 30.100
$ 26.000
$ 22.500
Gerente de Relaciones Laborales
$ 41.000
$ 35.700
$ 31.600
$ 29.100
$ 20.700
Gerente de Finanzas
$ 48.500
$ 34.700
$ 28.800
$ 26.200
$ 22.200
Gerente de Desarrollo de Sistemas
$ 37.400
$ 32.900
$ 28.900
$ 31.400
$ 24.000
Jefe de Contabilidad
$ 23.000
$ 20.800
$ 14.000
$ 12.600
$ 10.000
Líder de Proyecto de Sistemas
$ 25.300
$ 20.500
$ 14.400
$ 13.100
$ 8.700
Analista Senior de Marketing
$ 16.100
$ 13.700
$ 11.400
$ 8.400
$ 6.900
Analista Senior de Recursos Humanos
$ 13.400
$ 13.300
$ 9.000
$ 8.000
$ 8.000
Analista Senior de Contabilidad
$ 13.600
$ 13.000
$ 10.400
$ 8.300
$ 6.600
Secretaria de Dirección
$ 13.200
$ 12.600
$ 10.300
$ 10.600
$ 7.900
Secretaria Senior
$ 9.600
$ 8.500
$ 6.700
$ 6.100
$ 4.700
Analista Junior de Recursos Humanos
$ 8.300
$ 7.800
$ 5.000
$ 4.500
$ 4.100
Analista Junior de Marketing
$ 9.300
$ 7.600
$ 4.900
$ 5.100
$ 4.200
Analista Junior de Contabilidad
$ 8.400
$ 7.500
$ 5.600
$ 5.000
$ 4.400
Empleado Senior
$ 8.200
$ 7.200
$ 5.400
$ 4.500
$ 4.600

Fuente: Towers Watson

¿Y los directivos pulenta pulenta?

El promedio neto mensual (en la manopla, cash) entre los directores de finanzas, de RR.HH., de legales, de sistemas, de operaciones, de logística, de marketing y de ventas es de $ 94.000 (en 2012, era de $ 74.000).

¡A por la igualdad de oportunidades! ¡A por un capitalismo utópico donde el mérito y sólo el mérito marquen la diferencia!